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Café con leche



Cuando tenía 3 años me gustaba correr por el pasillo con baldosas y dejarme resbalar, un día lo hice tan fuerte que choqué con la pared, me lesioné y me desmayé del dolor.


No me quebré nada pero tuve la pierna inmóvil por semanas, así que no pude ir más al colegio. En esa época vivíamos con mi abuela así que ella me cuidó mientras mi mamá terminaba su tesis de la U y mi papá trabajaba.

recuerdo estar en cama viendo “masamigos” y ella se acercó a mi a darme desayuno, un café con leche en taza y unas tostadas, no recuerdo si antes habré tomado en taza, pero si recuerdo que me sentí como niño grande y me encantó.

Estaba recaliente así que para no quemarme mi abuela me enseñó a poner un poquito de cafe con leche en el plato y después sorbetearlo desde ahí. fué muy divertido, me lo tomé todo y pedí repetición pero me dijo que no por que era mucho para un niño de mi edad.

Debe ser por eso que adoro el café con leche, y cada vez que me tomo uno se me llena de calor el corazón. 

Ese es el recuerdo más antiguo que puedo rastrojear en mi memoria de mi abuela, y ese recuerdo me llena de amor y calor de café con leche.

Hoy mi abuela dejó de respirar por culpa de un cáncer que se la llevó, pero se fue tranquila, me alcancé a despedir, le dije que estaba bien, que el departamento se reconstruye y que la Gabriela crece grande y hermosa.

Te amo mi viejita, salúdame al sapito livingstone allá en el cielo, yo aquí le enseñaré a la pepita banana a tomarse su café con leche en el platito como me lo diste tú, con todo el amor.

Acá con mis hermanos seguiremos sacando los damascos del patio cuando crezcan.

Vaya con Dios

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Café con leche



Cuando tenía 3 años me gustaba correr por el pasillo con baldosas y dejarme resbalar, un día lo hice tan fuerte que choqué con la pared, me lesioné y me desmayé del dolor.


No me quebré nada pero tuve la pierna inmóvil por semanas, así que no pude ir más al colegio. En esa época vivíamos con mi abuela así que ella me cuidó mientras mi mamá terminaba su tesis de la U y mi papá trabajaba.

recuerdo estar en cama viendo “masamigos” y ella se acercó a mi a darme desayuno, un café con leche en taza y unas tostadas, no recuerdo si antes habré tomado en taza, pero si recuerdo que me sentí como niño grande y me encantó.

Estaba recaliente así que para no quemarme mi abuela me enseñó a poner un poquito de cafe con leche en el plato y después sorbetearlo desde ahí. fué muy divertido, me lo tomé todo y pedí repetición pero me dijo que no por que era mucho para un niño de mi edad.

Debe ser por eso que adoro el café con leche, y cada vez que me tomo uno se me llena de calor el corazón. 

Ese es el recuerdo más antiguo que puedo rastrojear en mi memoria de mi abuela, y ese recuerdo me llena de amor y calor de café con leche.

Hoy mi abuela dejó de respirar por culpa de un cáncer que se la llevó, pero se fue tranquila, me alcancé a despedir, le dije que estaba bien, que el departamento se reconstruye y que la Gabriela crece grande y hermosa.

Te amo mi viejita, salúdame al sapito livingstone allá en el cielo, yo aquí le enseñaré a la pepita banana a tomarse su café con leche en el platito como me lo diste tú, con todo el amor.

Acá con mis hermanos seguiremos sacando los damascos del patio cuando crezcan.

Vaya con Dios

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